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Nelson Sheyim Atamashi Restrepo

Para qué sirven las cartas astrales de los niños?

Para qué sirven las cartas astrales de los niños?

Me preguntan por qué es importante que los padres conozcan la interpretación de las Cartas Astrales de los niños….

He orado ante la responsabilidad de responder con claridad tan importante pregunta.

Tengo ahora 56 años de edad, he visto volverse adultos a los de mi generación, a los hijos de ellos y ya he visto crecer a sus nietos… Creo que ya tengo suficiente experiencia para encarar la respuesta a ésta pregunta…

Conocí la astrología tan pronto aprendí a leer, porque en el primer libro que leí, el Lama Martes T. Lobsang Rampa habla de su gran importancia en la vida de los tibetanos y los chinos. Narra allí que tan pronto nace un niño sus padres se apresuran a conocer los vaticinios de sus estrellas. El libro, llamado El Tercer Ojo, dedica un capítulo completo a este tema. Y comencé a investigar sobre el tema en la biblioteca de mis padres y mis tíos. Cumplidos mis 17 años ya conocía mi Carta Astral y, para mi fortuna, ella describía a un astrólogo.

En efecto, a lo largo de mi vida han llegado a mis manos numerosos libros de Astrología y todo ha conspirado para acercarme a su conocimiento.

Describir las vidas humanas a partir de la Carta Astral, con gran acierto, ha sido un ejercicio admirado por personas mayores que por primera vez se acercan a mí. Entonces ante la precisión como les describo su pasado, han dado testimonio de mí y así he conquistado la fama que tengo como Astrólogo. La recompensa es fama externa e inmediata. Pero, cuánto le he aportado a aquellas vidas con mis descripciones y reflexiones? Me dicen: Si lo hubiera sabido antes, cuántos errores me hubiera evitado, cuántas culpas no me hubiera cargado. Si lo hubiera sabido antes hubiera aprovechado tantas oportunidades desperdiciadas!

He visto cuan notable es en la Carta Astral de Ludwig Van Beethoven, su gran inclinación y genialidad musical. He visto el talento de los grandes genios de la historia reflejado en sus cartas astrales. Mas no todo es el influjo de las estrellas, se necesitan decisiones, ayudas y oportunidades. No basta ser la semilla del maíz para volverse mazorca, se necesita que sea sembrada, regada, cuidada y cosechada. En un mismo hospital pueden nacer muchos el mismo día y prácticamente a la misma hora.  He conocido tales casos de gemelos astrológicos y puedo asegurar que el entorno, la familia, el medio ambiente, además de las decisiones, juegan también su gran papel en el destino de los hombres y las mujeres.

He realizado la carta Astral de una de las figuras más notables de la historia: La de Jesús de Nazareth. Para hacerlo me he valido de un programa realizado por norteamericanos, que tiene en cuenta todos los cambios que acontecieron con el Calendario Oficial. He realizado la carta para un niño nacido en el año cero de la era cristiana, el 24 de diciembre a las 12 de la noche, en Belén. No he querido apartarme de los datos que da la tradición cristiana, ya que los argumentos de los que los ponen en duda no logran persuadir mi razón y más adelante explicaré por qué.

Al respecto las escrituras hebreas dicen en el único evangelio que habla de los magos, en

Mateo, Capítulo 2, versículos 1 a 16: 

“1 Y cuando Jesús nació en Belén de Judea en los días del rey Herodes, he aquí, unos magos vinieron del oriente a Jerusalén,

2 diciendo: ¿a Dónde está el Rey de los judíos que ha nacido? Porque

su estrella hemos visto en el oriente y venimos a adorarle.

3 Y al oír esto, el rey Herodes se turbó, y toda Jerusalén con él.

4 Y, habiendo convocado a todos los principales sacerdotes y

a los  escribas del pueblo, les preguntó dónde había de nacer el Cristo.

5 Y ellos le dijeron: En Belén de Judea, porque así está escrito por el profeta:

6 Y tú, Belén, de tierra de Judá, no eres la más pequeña entre los príncipes de Judá;

porque de ti saldrá un guiador, que apacentará a mi pueblo Israel.

7 Entonces Herodes, llamando en secreto a los magos, indagó

de ellos diligentemente el tiempo en que había aparecido la estrella;

8 y enviándolos a Belén, dijo: Id allá, y preguntad con diligencia

acerca del niño y, cuando le halléis, hacédmelo saber,

para que yo también vaya y le adore.

9 Y ellos, habiendo oído al rey, se fueron; y he aquí la estrella

que habían visto en el oriente iba delante de ellos, hasta que,

llegando, se detuvo sobre donde estaba el niño.

10 Y cuando vieron la estrella, se regocijaron con gran gozo.

11 Y cuando entraron en la casa, vieron al niño con su madre María,

y postrándose, le adoraron; y abriendo sus tesoros, le ofrecieron

presentes: oro, e incienso y mirra.

12 Pero avisados por revelación, en sueños, que no volviesen a

Herodes, regresaron a su tierra por otro camino.

13 Y cuando hubieron partido, he aquí un ángel del Señor se le

apareció en sueños a José, diciendo: Levántate, y toma al niño

y a su madre, y huye a Egipto, y quédate allá hasta que yo te

lo diga, porque acontecerá que Herodes buscará al niño para matarlo.

14 Y él, despertando, tomó de noche al niño y a su madre, y se fue a Egipto;

15 y estuvo allá hasta la muerte de Herodes, para que se cumpliese

lo que el Señor declaró por medio del profeta, cuando dijo:

De Egipto llamé a mi Hijo.

16 Herodes entonces, cuando se vio a burlado por los magos,

se enojó mucho, y mandó matar a todos los niños menores de dos

años que había en Belén y en todos sus alrededores, conforme al

tiempo que había averiguado de los magos.”

No hay duda alguna que los magos eran astrólogos. Estudiaban el movimiento de las estrellas y se guiaban por ellas. En la época en que fueron escritos los evangelios no existía la diferencia conceptual entre planetas y estrellas, solo se podía hablar de estrellas y se tomaba a los planetas visibles, Venus, Marte, Júpiter y Saturno como estrellas. Eran éstos últimos “estrellas” que se movían. Sus movimientos, sus cambios de una noche a otra, eran estudiados por los astrólogos. Así mismo, su movimiento aparente originado por la rotación de la tierra, sus momentos de aparición en el horizonte, su ascensión, declinación y ocultamiento. No abundaban en aquella época estudiosos de las estrellas y si el rey Herodes habla de la aparición de la estrella y si el evangelista habla de que se detuvo, es debido a la típica ignorancia sobre astronomía y a los errores que se producían al tratar de entender las explicaciones de los astrónomos astrólogos.

Para un astrólogo experimentado este pasaje es perfectamente entendible. Ante todo, en aquellas fechas la configuración astrológica era excepcional. Los planetas favorables estaban en las mejores posiciones y configuraciones posibles dentro del zodiaco y los planetas desfavorables estaban en las peores posiciones y configuraciones posibles. Lo más extremo estuvo representado en el cielo. Literalmente, el máximo bien y el máximo mal estaban activados en el cielo al nacer Jesús. Lo maravilloso es que en un ser así, se impuso el bien. Las antiguas tradiciones, conocidas desde Caldea hablaban de la importancia del solsticio de invierno y de la presencia notable de Júpiter observada en el momento del nacimiento de los Reyes, justamente ascendiendo en el horizonte. Aquellos magos conocedores de la tradición astrológica debían saberlo porque fueron a preguntar a Herodes sobre el nacimiento del nuevo Rey. Los astrólogos conocían la región del mundo en que mas influía la configuración astrológica y preguntan al rey Herodes, el cual con ayuda de los escribas y sacerdotes les precisa a los magos mas específicamente el lugar del nacimiento del nuevo rey y quiere usarlos para ubicarlo y destruirlo.

“3 Y al oír esto, el rey Herodes se turbó, y toda Jerusalén con él.

4 Y, habiendo convocado a todos los principales sacerdotes y

a los a escribas del pueblo, les preguntó dónde había de nacer el Cristo.

5 Y ellos le dijeron: En Belén de Judea, porque así está escrito por el profeta:

6 Y tú, Belén, de tierra de Judá, no eres la más pequeña entre los príncipes de Judá;

porque de ti saldrá un guiador, que apacentará a mi pueblo Israel.

7 Entonces Herodes, llamando en secreto a los magos, indagó

de ellos diligentemente el tiempo en que había aparecido la estrella;

8 y enviándolos a Belén, dijo: Id allá, y preguntad con diligencia

acerca del niño y, cuando le halléis, hacédmelo saber,

para que yo también vaya y le adore.”

Los magos se dirigen entonces a Belén.  Mi razonamiento como astrólogo en esta situación hubiera sido como sigue: Estamos ante el inminente nacimiento de un ser excepcional y extremo, de la talla de un rey, pero no nacerá en la corte del Rey. Si no nacerá en el extremo de la riqueza deberá nacer en el extremo de la pobreza dada la naturaleza extremada de las posiciones de sus estrellas. Por tanto no ha de nacer en la ciudad, sino en los tugurios y afueras. La habilidad para buscar las “señales”, la expresión extrema de una configuración astral, es una habilidad del astrologo experimentado, y más de estos magos que debieron razonar del mismo modo.

Efectivamente, Júpiter se hallaba en Libra, donde es muy poderoso, y se hallaba colocado de tal manera que al ascender en el horizonte formaba un ángulo notable de 120 grados con Saturno que se hallaba elevado en el cielo, relativamente cerca a la luna, la cual iba de la fase creciente a la llena. Por tanto, observando la posición de Saturno en las primeras horas de la noche, mientras era visible sobre el horizonte, se podía calcular la posición de Júpiter que ascendería en el horizonte a la medianoche. Cuando Júpiter ascendió, los magos lo vieron y se alegraron porque precisamente acababa de nacer el niño, Jesús. Era el Rey.

“9 Y ellos, habiendo oído al rey, se fueron; y he aquí la estrella

que habían visto en el oriente iba delante de ellos, hasta que,

llegando, se detuvo sobre donde estaba el niño.

10 Y cuando vieron la estrella, se regocijaron con gran gozo.”

Su estrella estaba confirmada por la popularidad de su nacimiento entre pastores alegres en aquella noche de luz de luna. Los magos no vacilaron y le potencializaron las buenas estrellas adorándole y dándole sus presentes. Seguramente los magos explicaron su acción hablando de la estrella que acababa de ascender en el horizonte y señalándola para mostrarla. Si tu muestras algo que está justo saliendo en el horizonte señalas delante de ti. Y por el sentido del giro de la tierra, no solo el sol sale por el oriente, las estrellas móviles (planetas) y la luna ascienden por el oriente. Entonces tiene sentido cuando los magos afirman :

“2 diciendo: ¿a Dónde está el Rey de los judíos que ha nacido? Porque

su estrella hemos visto en el oriente y venimos a adorarle”

 Claro, en todas las noches de esa época, Júpiter estaba saliendo por el oriente.

Y si yo fuera uno de esos magos, conociendo la extrema Carta Astral de Jesús, conociendo como se forma la oposición entre Júpiter(El rey) y Marte (la violencia), como Júpiter está en tensión con el Sol (el nuevo niño rey), no solo hubiera desconfiado de Herodes, sino que hubiera aconsejado a José y a María de huir a un lugar seguro.

“12 Pero avisados por revelación, en sueños, que no volviesen a

Herodes, regresaron a su tierra por otro camino.

13 Y cuando hubieron partido, he aquí un ángel del Señor se le

apareció en sueños a José, diciendo: Levántate, y toma al niño

y a su madre, y huye a Egipto, y quédate allá hasta que yo te

lo diga, porque acontecerá que Herodes buscará al niño para matarlo.

14 Y él, despertando, tomó de noche al niño y a su madre, y se fue a Egipto;

15 y estuvo allá hasta la muerte de Herodes, para que se cumpliese

lo que el Señor declaró por medio del profeta, cuando dijo:

De Egipto llamé a mi Hijo.

16 Herodes entonces, cuando se vio a burlado por los magos,

se enojó mucho, y mandó matar a todos los niños menores de dos

años que había en Belén y en todos sus alrededores, conforme al

tiempo que había averiguado de los magos.”

La labor del Astrólogo ante un recién nacido es como la labor de uno de estos magos ante Jesús. Sin duda, puede salvarle de los momentos críticos advirtiendo a sus padres. Sin duda, como sucede en Tíbet, puede vaticinar prontamente sobre un talento para que se apoye al niño en su crecimiento, en fin, se le puede ayudar a encontrar su misión y hasta su verdadero amor y una buena pareja a temprana edad, como le sucedió al Mahatma Gandhi, en la india.

La imagen que ilustra este artículo, es la carta astral de Jesús de Nazareth y he aqui mis apuntes acerca de su interpretación. No digo su interpretación, sino apuntes, porque interpretar este tema natal, es labor de los más grandes seres ya que de por sí, es todo un tratado de sabiduría.

En ella Júpiter se halla junto al Ascendente en la primera casa. El Ascendente como significador de la identidad, lo identifica como un Rey al estar junto al planeta de los soberanos. Y este Júpiter, en el signo de la armonía, en Libra, lo hace Majestuoso.  Júpiter se encuentra en Libra, y tanto Júpiter como la balanza hacen alusión a la Justicia. El es la Justicia misma. Marte, al comienzo de Aries, está en su propio signo y es muy poderoso. Marte en Aries hace hombres tan grandes y fuertes como un Tarzán.  Júpiter en el ascendente y Marte en Aries hace un hombre musculoso y de gran talla. Marte es la Fuerza y Aries es la pujanza del comienzo de la primavera, la Fuerza de la Vida. El es la Vida misma. Tanto Marte como Júpiter son indicadores de su identidad porque ambos están aspectados con el Ascendente, Júpiter por conjunción y Marte por oposición. Además ambos hacen relación de cuadratura al Sol, que también es un elemento de identidad en la carta astral de un hombre. El Sol suele describir los ojos y, en este caso, se trata de una mirada penetrante (Sol-Marte) y de ojos claros o majestuosos (Sol-Júpiter)

Y este Sol se halla en conjunción con la cúspide de la Casa Cuarta, que en la Carta astral de un hombre significa al Padre. Por tanto El y su Padre son uno mismo. Su Sol se halla en Capricornio, regido por Saturno y Saturno es entonces  otro significador de su identidad. Saturno se halla en Géminis, signo de los transportes, los caminantes y los caminos. El es el Camino. Su Sol esta en armonía de trígono con su Luna en Aries. La luna es el pueblo. Aries, el signo del carnero, de las ovejas. La luna en Aries es entonces el Rebaño. El Sol en armonía con la Luna significa una armoniosa relación entre el inconsciente y el consciente, significa Paz interior. Su Sol y su Mercurio en armonía con la Luna en Aries, lo hace el Buen Pastor que lleva su mensaje de Paz a sus ovejas. Mercurio, que es el mensajero, rige a Géminis. Y en Géminis encontramos un Saturno perfecto (caminantes ancianos), formando armonías a un  Júpiter (Justicia) en Libra y a un Venus  en Acuario (amistad, humanidad). Aquí tenemos descritos los Reyes Magos y los Maestros de Jesús, ubicados entre sabios ancianos del extranjero (Saturno en la novena casa, que es la casa del extranjero y los largos viajes). Uno de los Reyes magos representado por Júpiter, otro por Saturno y el tercero por Venus.  El trino Júpiter Saturno significa éxito y el trino Saturno Venus significa protección. En efecto, Jesús tuvo éxito difundiendo su mensaje de paz que colocaba la fuerza de la razón (Marte en armonía con Saturno en Géminis) por encima de la razón de la fuerza (Marte en Aries en tensión con Mercurio en Capricornio). Y tuvieron éxito los Reyes Magos protegiendo al niño. Porque la semicruz Júpiter-Sol-Marte representa al Rey Herodes y su violenta matanza de niños a la cual sobrevive Jesús. La infancia que es la Luna, está sometida a Aries, está en Aries y por tanto sometida a la violencia de Marte. No solo eso, no solo la infancia, el pueblo mismo estaba sometido al tirano Herodes y a la tirana Roma. Jesús es visto además, por los revolucionarios que en secreto (Urano en Piscis) se oponen a Herodes (Sol en Capricornio) como un rebelde (Plutón en Virgo) traidor (en casa doce). Esto corresponde a la semicruz Urano-Sol-Plutón.  Vemos que Saturno soluciona las tensiones de Júpiter y de Marte. La armonía Saturno-Marte indica voluntad. Las labores de pescador y la obtención de recursos por los peces está indicada por el armonioso y espiritual trino Urano-Neptuno que además le dota de un poderoso magnetismo personal. Además Venus y Quirón en acuario hacen alusión al profundo amor a la humanidad y a su poder sanador. Esto en la casa quinta nos recuerda su amor a los niños. La casa séptima, tradicionalmente hace alusión a los enemigos declarados. En este caso, Marte se halla en ella.  Son los violentos, los enemigos declarados de Jesús. Si consideramos también el Medio Cielo, indicado como MC en la parte alta de la Carta Astral, podemos ver como se forma una gran cruz en la carta de Jesús. Y como decíamos al principio, El es la Justicia misma, El es el Camino, la Verdad y la Vida.

 

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